Al salir de su casa, Erika iría en busca de Lora, que estaría esperando en el parque donde pasaban la tarde con sus amigas. Estaban seguras que la vuelta sería en meses y no querían dejar a ninguno sin dedicarle unas palabras, un abrazo, una sonrisa.
Erika, cubana de nacimiento, tan coqueta como siempre, sabia como resaltar en todo momento la gama de colores, contrastando el color de su piel, con el rojo de sus labios. Su pelo rizado llega a rozar el fin de su espalda, sus manos suaves, ojos negros de mirada felina acabando con unas piernas kilométricas, proporcionadas y fuertes.
Lora, era todo lo contrario. Su piel blanca, blanca, sus labios rojizos, su pelo negro liso, sobre sus hombros, esta vez lo llevaba recogido con una cinta negra, dejando caer la mitad de su flequillo sobre el lado derecho de su cara. Tapando parte de sus ojos verdes. Algo mas rolliza que Erika. Aunque no menos sensual. Sabia en todo momento como potenciar su juego de miradas, que forma debía de utilizar para captar la mirada de cualquiera, con sólo rozar sus labios entre los dientes. Hacia poco tiempo que se había echo un piercing en la lengua, siempre le había parecido algo muy erótico, y de tal forma, compartirlo con su pareja, era lo ideal.
Estaba sentada en un banco a solas con sus pensamientos, el camino de tierra amarilla estaba lleno de hojas secas. El Otoño este año se había presentado muy oscuro, y a pesar de que sólo eran las 5 de la tarde, ya parecía de madrugada. Levantar la mirada para encontrarse con Erika, fué lo mejor que le habia pasado en la tarde.
-Hola!, que haces aquí sola?,y las demás?.
.-Ni idea..., han dejado una nota, diciendo que vayamos al Pub de cada viernes. A saber que han echo!
-Buah!, miedo me dá.
.-Y a mi, jaja. -Las carcajadas de Erika sonaban en el silencio-.
Lora se levanta del respaldo del banco y comienzan a caminar hacia el coche. Irremediablemente se pasan las manos por detrás de la espalda, bajo sus chaquetas. No pueden ser vistas por nadie, pues no imaginan el secreto que ellas guardan. Y que debe de seguir en el silencio.
Apenas entran dentro del coche, cuando Lora mira para un lado, y para otro. Erika, sabe que esta tramando, esta cansada de decirle que no lo haga, pero no se siente capaz de decirle que no, cuando siente como Lora le pasa la frialdad de sus manos, por su nuca, rozando con ansias la cuenca de su cuello, con sus labios húmedos. Lamiendo el lóbulo de su oreja, absorbiendo con ganas la piel que recubre el cuello de esta, se deja llevar cuando Erika la coge de la cintura, atrayendola hacia ella.
- Va, para, por favor... .-Suplica Erika-.
.-Un poco más, va..., que no nos vé nadie!.
-No, va, sientate en tú sitio que nos vamos, a ver que les pasa a estas locas.
.-Joder!, vale!.
El motor del coche suena con fuerza. Primera marcha y cogen la calle principal, directas a la dirección acordada.
Sabe que algo está pasando, pero no aciertan a nada en concreto. Dejan el coche a unos metros del Pub. Saliendo del coche y dirigiendose a la puerta de entrada. Tan solo llegan, la barra compartida por dos señores mayores, tomándose una copa de vino, y un chico joven limpiando unos vasos. Con una sonrisa se acerca a ellas, con una sonrisa en los labios, y muy educadamente, les pide que salgan del bar. Erika se queda muy sorprendida a la vez que Lora, se acerca al chico, a pedirle explicaciones. Las mismas que no recibe, mientras que de mala gana salen por la puerta, cuando el chico se va de la barra, por una puerta negra que queda detrás de todas las mesas que están colocadas y decoradas con buen gusto.
No entienden nada.
Solo saben que están enmedio de la calle, que no ven a nadie de sus amistades, y que el camarero acaba de echarlas. Con una sonrisa. Pero acaba de echarlas del interior del Pub.
...
Mysteries.
05/06/09
04/06/09
Universidad...1ª.-parte-.
Ellas dos siempre habian quedado, desde el primer dia de clase,
sabian que si pasaban el tiempo libre juntas, entre una clase y otra,
la cosa sería mas amena, pues siendo nuevas en la misma universidad,
conocian aun a poca gente.
Venian de un pueblo donde sus gentes siempre habian resultado bastante reservadas,
para sus mentes tan abiertas, a la vida de hoy en día. Inclusive para sus familias, y el secreto debia de ser guardado, para siempre. Con suerte. Ingresan juntas en el mismo lugar, aunque no en la misma habitacion, como ellas esperaban. Cosa que acabó siendo una mueca, en la sonrisa que compartian.
El sitio es perfecto, prados verdes, millones de arboles alrededor de la casa. Que mas bien parece una mansión. La temperatura casi siempre es baja, por la época de verano, incluso. Por lo que no tenian motivos para pasar calor alguno.
Todo estaba preparado, la lista de cosas para llevarse estaba tachada al completo, no faltaba más que una cosa, que por supuesto, no habia apuntado, sabiendo que sus padres lo verían. Lubricante frío. Erika era una fánatica. Y quería darle la sorpresa cuando llegaran. Aunque fuera en el lavabo de la Universidad.
Esa misma noche, sus amistades habian organizado una cena. A la que sin falta, irían todos. La despedida debia de ser conjunta y ellas estaban deseosas de disfrutar al máximo, por lo que habian decido algo, que sería...
Para el final de una noche perfecta....
Mysteries.
sabian que si pasaban el tiempo libre juntas, entre una clase y otra,
la cosa sería mas amena, pues siendo nuevas en la misma universidad,
conocian aun a poca gente.
Venian de un pueblo donde sus gentes siempre habian resultado bastante reservadas,
para sus mentes tan abiertas, a la vida de hoy en día. Inclusive para sus familias, y el secreto debia de ser guardado, para siempre. Con suerte. Ingresan juntas en el mismo lugar, aunque no en la misma habitacion, como ellas esperaban. Cosa que acabó siendo una mueca, en la sonrisa que compartian.
El sitio es perfecto, prados verdes, millones de arboles alrededor de la casa. Que mas bien parece una mansión. La temperatura casi siempre es baja, por la época de verano, incluso. Por lo que no tenian motivos para pasar calor alguno.
Todo estaba preparado, la lista de cosas para llevarse estaba tachada al completo, no faltaba más que una cosa, que por supuesto, no habia apuntado, sabiendo que sus padres lo verían. Lubricante frío. Erika era una fánatica. Y quería darle la sorpresa cuando llegaran. Aunque fuera en el lavabo de la Universidad.
Esa misma noche, sus amistades habian organizado una cena. A la que sin falta, irían todos. La despedida debia de ser conjunta y ellas estaban deseosas de disfrutar al máximo, por lo que habian decido algo, que sería...
Para el final de una noche perfecta....
Mysteries.
24/05/09
Miradas sueltas.
Observas desde la distancia, los andares,
de una mujer ajena a tu propia vida,
que ni tan siquiera sabes como se llama.
Tan solo que algo te llama la atención,
que sabes que tiene algo que atrae tu mirada,
algo que ella esquiva con total delicadeza,
y sutilidad.
Hasta que al cruzarse contigo,
te mira de reojo,
aguanta tú mirada,
expuesta a regalarte una sonrisa,
y tu no tienes otra cosa que hacer,
que volver la mirada al espejo que tienes en frente,
y retocar tu pelo.
Haz esho que sepa que te averguenzas,
que estabas inmerso en tus pensamientos
y que ella ha logrado entrometerse en ellos sin quererlo,
ahora sabe de que puede ser capaz.
Así que..., más vale que te andes alerta,
o que te cuides de lo que pueda pasar.
Mysteries.
de una mujer ajena a tu propia vida,
que ni tan siquiera sabes como se llama.
Tan solo que algo te llama la atención,
que sabes que tiene algo que atrae tu mirada,
algo que ella esquiva con total delicadeza,
y sutilidad.
Hasta que al cruzarse contigo,
te mira de reojo,
aguanta tú mirada,
expuesta a regalarte una sonrisa,
y tu no tienes otra cosa que hacer,
que volver la mirada al espejo que tienes en frente,
y retocar tu pelo.
Haz esho que sepa que te averguenzas,
que estabas inmerso en tus pensamientos
y que ella ha logrado entrometerse en ellos sin quererlo,
ahora sabe de que puede ser capaz.
Así que..., más vale que te andes alerta,
o que te cuides de lo que pueda pasar.
Mysteries.
23/05/09
Palabrerías.
Cuantas veces imaginé
que te escondias entre mi piel
y mis manos.
Sabiendo que me recreo cada noche,
pensando en tí,
cuando las sabanas decaen sobre mi cuerpo.
Cierro los ojos y me pierdo,
en los huecos vacios de mi mente,
mientras siento que te pierdes por mis manos.
Apenas se enredan mis dedos entre mi pelo,
bajando hasta mi pecho,
jugando con el pezon que siempre te gustó,
absorver,
lamer,
y a veces,
hasta oler.
Mi cuerpo se retuerce,
se pierde,
se hunde en el colchon,
te piensa,
te siente,
pesado sobre mí,
rozando la levedad de mis piernas,
rebuscando el placer escondido.
Con un secreto entre tus piernas.
El mismo,
que descifro,
casi,
cada noche.
Imaginandote.
Mysteries.
que te escondias entre mi piel
y mis manos.
Sabiendo que me recreo cada noche,
pensando en tí,
cuando las sabanas decaen sobre mi cuerpo.
Cierro los ojos y me pierdo,
en los huecos vacios de mi mente,
mientras siento que te pierdes por mis manos.
Apenas se enredan mis dedos entre mi pelo,
bajando hasta mi pecho,
jugando con el pezon que siempre te gustó,
absorver,
lamer,
y a veces,
hasta oler.
Mi cuerpo se retuerce,
se pierde,
se hunde en el colchon,
te piensa,
te siente,
pesado sobre mí,
rozando la levedad de mis piernas,
rebuscando el placer escondido.
Con un secreto entre tus piernas.
El mismo,
que descifro,
casi,
cada noche.
Imaginandote.
Mysteries.
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Deseo,
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Palabras Sueltas,
Seducción
30/04/09
*La gata 1ª*
Pasiones que solo quedan en secreto a través del silencio,
donde nadie puede ser capáz de llegar a ellas,
pues jamas ha sido contanda una historia como esta,
en el que ella trata de ser la gata que araña,
mientras que él le busca bajo los motores de todos los coches de la calle.
Rebuscando uno trás otro,
ella sigilosamente le sigue los pasos,
no le deja tan solo un segundo de respiración
cuando se está inclinando de rodillas al suelo,
intentando encontrarla,
moviendo su cola con lentitud,
con esa parsimonia que embelesa.
Ella se sonríe a sí misma,
está segura de sus artes amatorias,
y sabe que en cualquier momento él quedará
con la espalda pegada al suelo,
y su mandibula entre sus garras,
sabe que no le queda musho tiempo.
Mientras tanto...
Planea un plan de ataque.
...
Mysteries.
27/04/09
*Juegos de cama*
Sentir como te arremetes bajo mi sabanas,
como te pioerdes entre mis piernas,
mientras juegas con tus manos,
entre mis pechos,
bajando hasta mi cntura,
recreandote en cada milimetro de mi espalda.
Enloquecer,
mientras tus dedos desdibujan mis ropas,
mientras me dejo llevr por el deseo,
que emana del interior de mi cuerpo,
cuando te siento cada mas mas cerca de mí,
cada que siento el roce de tú piel,
contra la mía.
Haciendo que formes parte de mí,
jugando a ser un solo ser.
Mysteries.
como te pioerdes entre mis piernas,
mientras juegas con tus manos,
entre mis pechos,
bajando hasta mi cntura,
recreandote en cada milimetro de mi espalda.
Enloquecer,
mientras tus dedos desdibujan mis ropas,
mientras me dejo llevr por el deseo,
que emana del interior de mi cuerpo,
cuando te siento cada mas mas cerca de mí,
cada que siento el roce de tú piel,
contra la mía.
Haciendo que formes parte de mí,
jugando a ser un solo ser.
Mysteries.
25/04/09
*La invitación*
La invitación había llegado como siempre,
la misma de cada año,
un sobre en blanco,
con una nota escrita que decía:
.-'¡Te esperamos!'-. ...Uf.
No siempre me gustaba ese tipo de fiestas,
nunca he sabido por donde comenzar,
si acercarme directamente a quién me invitó,
o en tal caso,
perderme entre la gente, sentarme ,
y esperar a que vengan a buscarme.
Seguro que mis amigos/as,
saben que soy así y me buscan.
La ducha estaba templada,
aunque el agua de vez en cuando bajaba la presión,
y por lo tanto, el calor,
y acababa saliendo el agua casi helada,
de forma que todo mi cuerpo se tensa,
cuando baja por mi pelo,
recreándose en la curva de mi espalda.
Me visto a toda prisa,
no sé bien si ponerme una falda negra,
aquella que utilice para una boda,
e ir formal.
O bien irme arreglada pero informal.
¿Como irá la gente?.
Bah.
Que más da.
Me enfundo unos vaqueros negros bien ceñidos,
con la parte de arriba de mi biquini negro,
y una chaqueta de hilo roja.
Sé que quizás no sea el mejor atuendo,
pero yo me siento cómoda,
y al fin y al cabo,
eso es lo que más importa,
no estaré demasiado tiempo allí,
en cuanto salude al personal,
me iré.
La casa de Laura está hasta arriba de gente,
apreciablemente no conozco a nadie,
me muerdo las uñas acabadas de pintar de rojo,
pensando si entro,
o no.
Para mi mala suerte,
Laura acaba de verme desde su habitación,
que está con un chico que desconozco,
y me grita que suba.
Que remedio.
Paso entre personas que no conozco,
quizás alguna cara conocida,
alguna chica que otra, saludada de la Universidad,
pero nadie con quien pueda mantener una conversación.
Laura baja a toda prisa,
observo desde la pared en la que me he apoyado,
que al fondo de la sala,
hay un gran escenario,
dónde está una banda,
con un cantante que sí que me atrae la atención,
cuando veo que me está observando,
mientras mira a Laura.
Pienso que, ¡Laura está que se sale!,
lleva un vestido negro con brillantes,
escote palabra de honor,
y el pelo recogido al estilo antiguo.
Me abraza con todas sus fuerzas,
siempre lo acaba haciendo,
aunque sabe que me duele hasta el alma.
A ella parece que le da lo mismo,
yo acabo apoyandome de nuevo en la pared,
parece que no me controlan las pastillas,
tanto como días atrás.
.-Laura en breve me iré a casa, me siento muy mareada-. Confieso.
.-¡Ni loca!, tú te quedas aquí hasta que se vayan todos!-.
.-Tía que me duele la cabeza, y no quiero molestar a nadie-.
.-¿Quieres callarte?, ¿Has visto al chico que canta?, es mí hermano, se llama Noah, y te está esperando desde que le dije que venías-. Laura esta sonriente mirando sobre la gente a su hermano que canta en este momento.
.-Estás loca, definitivamente, estás loca-. Laura está muerta de risa, lleva una copa de más, sí.
Me coge de las manos,
y me lleva entre la gente bailoteando,
yo le sigo los pasos,
sin mover un sólo músculo,
sé que me está llevando hasta el pie del escenario,
la conozco demasiado bien,
y casi tanto, como ella a mí.
Allí,
a los pies de su hermano,
le miro con media sonrisa,
que él enseguida me devuelve.
Parece bastante simpático,
me gusta, si.
Laura se ha dado cuenta,
y sube al escenario, quitándole el micro,
y grita a todos...:
.-¡Chicos!, esta es mi amiga y no tiene pareja!, ¡Quien se ofrece a hacerle perder la cordura!-.
La miro odiándola con todas mis fuerzas,
mientras mushos levantan las manos,
.-serán cerdos...-.
ella me mira picaramente,
sabe que la estoy odiando,
y que lo haré durante musho tiempo.
Le digo que me voy al lavabo,
que no quiero que me acompañe,
por lo que salgo entre la gente,
no sin que más de uno se meta en mi camino,
rozándome la barbilla,
sujetandome de los hombros,
e incluso,
procurando besarme.
Salí de todos airosa,
otros la mirada creo que les quebró la mente,
y decidieron dejarme en paz.
Pobre de ellos.
...
Me miro en el espejo,
el maquillaje me ha durado mushísimo tiempo,
demasiado para lo poco que sé maquillarme,
me lavo las manos con agua fría,
y saco de mi pequeño bolso,
un paquete de kleenex, para secarme las manos.
Una chica sale del baño,
me mira de reojos mientras se lava también las manos,
le sonrío, y me responde con una mirada extraña,
pienso que le he molestado,
porque acaba de salir por la puerta sin decir nada.
Abro la puerta del baño,
y entro.
Desenfundo mi piel de la tela vaquera,
dejándolos a la altura de mis tobillos,
observo todo lo escrito en el revés de la puerta,
corazones, te quiero, fechas..., hay de todo.
Y mientras estoy ahí sola,
pienso en Noah,
el chico no está nada mal,
y tampoco me importaría ya que estoy en la fiesta,
conocerlo un poco más.
Siento como me vibra el interior de mi cuerpo,
cuando paseo entre mis piernas,
la sedosidad del papel de Laura.
Respiro hondo,
aprieto mis piernas la una contra la otra,
me esho hacia atrás,
mientras respiro profundo,
agitándose el interior de mi cuerpo,
sin lograr contenerlo,
siento unas ganas horribles de meter uno de mis dedos en mi boca,
mojarlo con la saliva que se esconde en mi lengua,
y pasearlo entre mis labios inferiores.
Pero no debo,
no puedo hacerlo, pues alguien acaba de entrar,
y mantengo el silencio,
hago que estoy leyendo algo en mi móvil.
Cosa que no entiendo, porque el baño esta totalmente cerrado.
La cisterna acaba de oírse,
y como golpea la puerta al salir.
El morbo que me esta llenando el cuerpo,
es algo muy fuerte,
demasiado para alguien como yo,
que se rige por impulsos,
y acabo metiendo dos de mis dedos en la boca,
recreo mi lengua entre ellos, con ganas,
sabiendo lo que hago en todo momento,
y acabo bajando con rapidez,
para humedecer e ardor que sale entre mis piernas.
Retocando de un lado a otro el puntito de mis labios,
redondeando su forma,
buscando el placer en el hueco que queda un poco mas atrás,
primero con uno de mis dedos,
mi pulgar rebusca mí clítoris,
mientras acabo hundiendo en mí,
dos.
No soy capaz de mantener el silencio,
y algún jadeo se escapaentre mis labios,
sé que no debería hacerlo,
pero en ese preciso instante,
todo está dandome igual,
cierro los ojos,
me dejo caer hacia atrás,
mis piernas están cada vez más abiertas,
y sigo subiendo y bajando por mi sexo,
pellizcando sobre mi sujetador mis pezones erectos,
suspirando todo lo profundo que soy capaz,
en cada embestida que yo misma,
acabo haciendome.
Agitada,
desecha,
acalorada,
morbosa,
enredada en mi propio juego,
sigo haciendo círculos,
jugando con mi sexo,
siento un crujido desde fuera,
procuro mantener el silencio,
aguzando el oído,
¿será Noah?
.-Ojalá-.
El morbo de que alguien me está oyendo, hace que se agite más,
la mano que se esconde entre mis piernas.
Me pongo de pie,
sacando de mis pies mis vaqueros,
apoyo mi hombro derecho contra la pared,
sacando culo,
aprovecho para jugar tb por detrás,
abriendo las piernas,
para dejar el lavabo entre mis piernas.
Siento que rozo mi trasero,
que golpeo con fuerza los cachetes de este,
y a la vez,
noto como mis pezones son pellizcados con una fuerza increíble,
hace que me queje, me está doliendo,
gimo con todas mis fuerzas,
entonces es cuando dejo de sentir dolor alguno,
noto bajar entre mi pecho,
unos labios,
me atrevo a abrir los ojos 'asustada',
mordiéndome los labios,
me dejo caer con levedad
sobre los labios que están hundiéndose en mi interior,
siento como la lengua perfora mí clítoris,
como sus manos sujetan mi trasero,
abriéndolo con fuerza,
un dolor punzante acaba de entrar en mí,
y cierro los ojos con mis pocas fuerzas,
mientras que muevo la pelvis arriba y abajo.
El juego está acabando,
la humedad cae sobre la cara de aquella persona,
que no lograba verle los ojos,
culpa de la excitacion que me estaba volviendo loca.
Y mientras me corría sobre ella,
en mí trasero seguía entrando y saliendo,
uno de sus dedos.
Acabé mojada por todos sitios,
y ella,
ella,
sujetando mis pechos,
cuando me dejé caer sobre sus piernas,
y vi,
que era Laura.
Mysteries.
la misma de cada año,
un sobre en blanco,
con una nota escrita que decía:
.-'¡Te esperamos!'-. ...Uf.
No siempre me gustaba ese tipo de fiestas,
nunca he sabido por donde comenzar,
si acercarme directamente a quién me invitó,
o en tal caso,
perderme entre la gente, sentarme ,
y esperar a que vengan a buscarme.
Seguro que mis amigos/as,
saben que soy así y me buscan.
La ducha estaba templada,
aunque el agua de vez en cuando bajaba la presión,
y por lo tanto, el calor,
y acababa saliendo el agua casi helada,
de forma que todo mi cuerpo se tensa,
cuando baja por mi pelo,
recreándose en la curva de mi espalda.
Me visto a toda prisa,
no sé bien si ponerme una falda negra,
aquella que utilice para una boda,
e ir formal.
O bien irme arreglada pero informal.
¿Como irá la gente?.
Bah.
Que más da.
Me enfundo unos vaqueros negros bien ceñidos,
con la parte de arriba de mi biquini negro,
y una chaqueta de hilo roja.
Sé que quizás no sea el mejor atuendo,
pero yo me siento cómoda,
y al fin y al cabo,
eso es lo que más importa,
no estaré demasiado tiempo allí,
en cuanto salude al personal,
me iré.
La casa de Laura está hasta arriba de gente,
apreciablemente no conozco a nadie,
me muerdo las uñas acabadas de pintar de rojo,
pensando si entro,
o no.
Para mi mala suerte,
Laura acaba de verme desde su habitación,
que está con un chico que desconozco,
y me grita que suba.
Que remedio.
Paso entre personas que no conozco,
quizás alguna cara conocida,
alguna chica que otra, saludada de la Universidad,
pero nadie con quien pueda mantener una conversación.
Laura baja a toda prisa,
observo desde la pared en la que me he apoyado,
que al fondo de la sala,
hay un gran escenario,
dónde está una banda,
con un cantante que sí que me atrae la atención,
cuando veo que me está observando,
mientras mira a Laura.
Pienso que, ¡Laura está que se sale!,
lleva un vestido negro con brillantes,
escote palabra de honor,
y el pelo recogido al estilo antiguo.
Me abraza con todas sus fuerzas,
siempre lo acaba haciendo,
aunque sabe que me duele hasta el alma.
A ella parece que le da lo mismo,
yo acabo apoyandome de nuevo en la pared,
parece que no me controlan las pastillas,
tanto como días atrás.
.-Laura en breve me iré a casa, me siento muy mareada-. Confieso.
.-¡Ni loca!, tú te quedas aquí hasta que se vayan todos!-.
.-Tía que me duele la cabeza, y no quiero molestar a nadie-.
.-¿Quieres callarte?, ¿Has visto al chico que canta?, es mí hermano, se llama Noah, y te está esperando desde que le dije que venías-. Laura esta sonriente mirando sobre la gente a su hermano que canta en este momento.
.-Estás loca, definitivamente, estás loca-. Laura está muerta de risa, lleva una copa de más, sí.
Me coge de las manos,
y me lleva entre la gente bailoteando,
yo le sigo los pasos,
sin mover un sólo músculo,
sé que me está llevando hasta el pie del escenario,
la conozco demasiado bien,
y casi tanto, como ella a mí.
Allí,
a los pies de su hermano,
le miro con media sonrisa,
que él enseguida me devuelve.
Parece bastante simpático,
me gusta, si.
Laura se ha dado cuenta,
y sube al escenario, quitándole el micro,
y grita a todos...:
.-¡Chicos!, esta es mi amiga y no tiene pareja!, ¡Quien se ofrece a hacerle perder la cordura!-.
La miro odiándola con todas mis fuerzas,
mientras mushos levantan las manos,
.-serán cerdos...-.
ella me mira picaramente,
sabe que la estoy odiando,
y que lo haré durante musho tiempo.
Le digo que me voy al lavabo,
que no quiero que me acompañe,
por lo que salgo entre la gente,
no sin que más de uno se meta en mi camino,
rozándome la barbilla,
sujetandome de los hombros,
e incluso,
procurando besarme.
Salí de todos airosa,
otros la mirada creo que les quebró la mente,
y decidieron dejarme en paz.
Pobre de ellos.
...
Me miro en el espejo,
el maquillaje me ha durado mushísimo tiempo,
demasiado para lo poco que sé maquillarme,
me lavo las manos con agua fría,
y saco de mi pequeño bolso,
un paquete de kleenex, para secarme las manos.
Una chica sale del baño,
me mira de reojos mientras se lava también las manos,
le sonrío, y me responde con una mirada extraña,
pienso que le he molestado,
porque acaba de salir por la puerta sin decir nada.
Abro la puerta del baño,
y entro.
Desenfundo mi piel de la tela vaquera,
dejándolos a la altura de mis tobillos,
observo todo lo escrito en el revés de la puerta,
corazones, te quiero, fechas..., hay de todo.
Y mientras estoy ahí sola,
pienso en Noah,
el chico no está nada mal,
y tampoco me importaría ya que estoy en la fiesta,
conocerlo un poco más.
Siento como me vibra el interior de mi cuerpo,
cuando paseo entre mis piernas,
la sedosidad del papel de Laura.
Respiro hondo,
aprieto mis piernas la una contra la otra,
me esho hacia atrás,
mientras respiro profundo,
agitándose el interior de mi cuerpo,
sin lograr contenerlo,
siento unas ganas horribles de meter uno de mis dedos en mi boca,
mojarlo con la saliva que se esconde en mi lengua,
y pasearlo entre mis labios inferiores.
Pero no debo,
no puedo hacerlo, pues alguien acaba de entrar,
y mantengo el silencio,
hago que estoy leyendo algo en mi móvil.
Cosa que no entiendo, porque el baño esta totalmente cerrado.
La cisterna acaba de oírse,
y como golpea la puerta al salir.
El morbo que me esta llenando el cuerpo,
es algo muy fuerte,
demasiado para alguien como yo,
que se rige por impulsos,
y acabo metiendo dos de mis dedos en la boca,
recreo mi lengua entre ellos, con ganas,
sabiendo lo que hago en todo momento,
y acabo bajando con rapidez,
para humedecer e ardor que sale entre mis piernas.
Retocando de un lado a otro el puntito de mis labios,
redondeando su forma,
buscando el placer en el hueco que queda un poco mas atrás,
primero con uno de mis dedos,
mi pulgar rebusca mí clítoris,
mientras acabo hundiendo en mí,
dos.
No soy capaz de mantener el silencio,
y algún jadeo se escapaentre mis labios,
sé que no debería hacerlo,
pero en ese preciso instante,
todo está dandome igual,
cierro los ojos,
me dejo caer hacia atrás,
mis piernas están cada vez más abiertas,
y sigo subiendo y bajando por mi sexo,
pellizcando sobre mi sujetador mis pezones erectos,
suspirando todo lo profundo que soy capaz,
en cada embestida que yo misma,
acabo haciendome.
Agitada,
desecha,
acalorada,
morbosa,
enredada en mi propio juego,
sigo haciendo círculos,
jugando con mi sexo,
siento un crujido desde fuera,
procuro mantener el silencio,
aguzando el oído,
¿será Noah?
.-Ojalá-.
El morbo de que alguien me está oyendo, hace que se agite más,
la mano que se esconde entre mis piernas.
Me pongo de pie,
sacando de mis pies mis vaqueros,
apoyo mi hombro derecho contra la pared,
sacando culo,
aprovecho para jugar tb por detrás,
abriendo las piernas,
para dejar el lavabo entre mis piernas.
Siento que rozo mi trasero,
que golpeo con fuerza los cachetes de este,
y a la vez,
noto como mis pezones son pellizcados con una fuerza increíble,
hace que me queje, me está doliendo,
gimo con todas mis fuerzas,
entonces es cuando dejo de sentir dolor alguno,
noto bajar entre mi pecho,
unos labios,
me atrevo a abrir los ojos 'asustada',
mordiéndome los labios,
me dejo caer con levedad
sobre los labios que están hundiéndose en mi interior,
siento como la lengua perfora mí clítoris,
como sus manos sujetan mi trasero,
abriéndolo con fuerza,
un dolor punzante acaba de entrar en mí,
y cierro los ojos con mis pocas fuerzas,
mientras que muevo la pelvis arriba y abajo.
El juego está acabando,
la humedad cae sobre la cara de aquella persona,
que no lograba verle los ojos,
culpa de la excitacion que me estaba volviendo loca.
Y mientras me corría sobre ella,
en mí trasero seguía entrando y saliendo,
uno de sus dedos.
Acabé mojada por todos sitios,
y ella,
ella,
sujetando mis pechos,
cuando me dejé caer sobre sus piernas,
y vi,
que era Laura.
Mysteries.
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